 |
Joseph Rudyard Kipling nació en Bombay (India) en 1865, y muy joven fue enviado a estudiar a Inglaterra, donde tuvo una juventud desgraciada
Permaneció cinco años en un hogar social de Southsea, experiencia que describe en su relato La oveja negra. En el año 1882 regresó a su país, momento en que comenzó a trabajar para la Civil and Military Gazette de Lahore hasta 1889, en calidad de editor y escritor de relatos. Regresó a Inglaterra por segunda vez para contraer nupcias nuevamente, y partió para instalarse en Vermont, Estados Unidos, país donde escribiría gran parte de sus libros. En 1907 le fue concedido el Premio Nobel de Literatura, siendo el primer inglés en recibir este galardón.
Entre sus novelas o relatos más populares figuran La luz que se apaga (1891), El Libro de la Selva (1894), El Segundo Libro de la Selva (1895), Capitanes intrépidos (1897), El Gato que caminaba solo (1902) y Las cinco naciones (1903).
Falleció en Londres el 18 de enero de 1936.
|
 |
|
 |
Rudyard Kipling publicó en 1902 “El gato que caminaba solo”, como parte de un libro titulado, a su vez, "Precisamente así".
Este cuento fresco y cautivador narra cómo el gato es el único animal que rechaza dejarse amaestrar por el hombre, como hacen el resto de los animales, y conservar su independencia.
La historia tiene lugar cuando los animales (el perro, la vaca, la gallina, el conejo) viven todavía sin domesticar (“el Perro era salvaje, como lo eran también el Caballo, la Vaca, la Oveja y el Cerdo, tan salvajes como pueda imaginarse, y vagaban por la húmeda y salvaje espesura en compañía de sus salvajes parientes”). Incluso el hombre, se cuenta, era aún salvaje, hasta que conoció a la mujer y ésta le hizo cambiar su forma de vida. El más independiente y salvaje, de todas las maneras, era el gato. Mediante una estrategia, el felino doméstico consiguió que la mujer le dejase entrar en la cueva y sentarse junto a ella, cerca del fuego, ante un generoso cuenco de leche. A cambio de estas comodidades, prometió des dócil y bueno, incluso con los niños pequeños, siempre y cuando éstos no le tirasen demasiado fuerte del rabo.
Pese a ello, y apreciando el confort que se le ofrece, sin embargo al llegar la noche el gato se va a caminar solo, andando sin más compañía que su salvaje soledad... como siempre lo ha hecho.
|
 |
|